Guerra y Vida en las Trincheras

Vida en las trincheras

Millones de soldados murieron en el frente Occidental durante la Primera Guerra Mundial. Las horribles historias e imágenes del frente  apoyan la idea ficticia de que la lucha en las trincheras era un baño de sangre. Sin embargo, las estadísticas cuentan una historia diferente. Cierto es que hubo días de gran violencia durante los años de guerra, como por ejemplo el primer dia de la Batalla del Somme. Pero a pesar de ello, cerca de 9 de cada 10 soldados que fueron a las trincheras sobrevivieron.

Típico día en el frente

El día típico en la trinchera, comenzaba minutos antes de amanecer. Los soldados recogían sus armas y se situaban en el puesto de disparo y conforme el sol salía, se abría fuego sobre las líneas enemigas en un ritual diario denominado “Odio de la Mañana”. Tras el desayuno, los soldados trabajaban en grupos encargados del mantenimiento de la trinchera y la vigilancia, y en el tiempo libre se dedicaban a dormir o escribir cartas.

El mismo procedimiento realizado al levantarse se volvía a hacer cuando caía la noche, justo antes de que algunos grupos se adentraran en tierra de nadie, el territorio entre las trincheras de ambos bandos. Otros repartían las raciones, se encargaban de hacer guardia o dejaban la línea de fuego para descansar. En total, la mayoría de los batallones de los ejércitos no pasaban más de 5 días al mes en la línea de fuego. La pregunta es, ¿Dónde pasaban la mayor parte de su tiempo?

Para mantener la paz y la moral de los soldados de las trincheras, los ejércitos establecen habitualmente rotaciones a lo largo de las diferentes líneas de trinchera para evitar que los mismos batallones estuvieran siempre en la línea de fuego. Los soldados situados en el frente de batalla no eran más del 10%, el resto se encontraban divididos entre los distintos puestos de trincheras realizando tareas especializadas y protegidos por el sistema de trincheras.

Guerra y Vida en las Trincheras

Estructura de las trincheras.

Las trincheras estaban formadas por diferentes departamentos que ayudaban a mejorar la vida y supervivencia de los soldados.

Estaciones de ayuda médica

Proporcionaban tratamiento médico inmediato a los soldados seriamente dañados en el frente que se trasladaban a esta posición trasera de la trinchera. En el frente Occidental, más del 92% de heridos que se trasladaron a los puestos médicos sobrevivieron.

Cobertizos

Centenares de refugios subterráneos se construyeron en las paredes de las trincheras para proporcionar protección a los soldados en caso de mal tiempo o ataques y bombardeos enemigos.

Trinchera de disparo

Esta trinchera de aproximadamente 2 metros de profundidad se situaba en el frente del sistema y proporcionaba cobertura a las tropas más expuestas en la línea de fuego. Se excavaban en forma de zigzag para minimizar el daño, de manera que solamente una pequeña área fuera afectada en caso de que un proyectil impactara sobre la trinchera.

Trinchera de apoyo

Situada a una distancia de entre 200 y 400 metros detrás de la trinchera de disparo, era la segunda línea de defensa.

Trinchera de reserva

Mucho más atrás, cientos de metros detrás de la trinchera de apoyo se situaba la trinchera de reserva donde se almacenaban los suministros y comida y permitía a las tropas disfrutar de una zona de confort cerca del frente.

Trincheras de Comunicación

Conectaban la red de trincheras completamente, la red de comunicaciones permitía a los soldados viajar rápidamente de un lugar a otro, mantener el ejército, los suministros y los refuerzos relacionados y controlados.

Los soldados encargados de defender la línea de fuego, estaban en la trinchera de disparo aproximadamente el 50% del tiempo mientras que el 50% restante descansaban en las trincheras de apoyo o de reserva.

Diagrama de una trinchera